¿Viste esas manchas blancas, como chorreaduras de cal o costras de sal, que aparecen en las venecitas o en el borde exterior de tu piscina? No es suciedad superficial. Es Eflorescencia, y en Mendoza es un síntoma de un problema estructural.
¿Qué es exactamente?
Es un proceso químico. El hormigón de tu pileta tiene sales minerales. Cuando hay humedad (agua) pasando a través del muro, esa agua disuelve las sales y las saca a la superficie. Al evaporarse el agua con el sol mendocino, la sal queda pegada, formando cristales blancos.
¿Por qué aparece? (El Diagnóstico)
Si tenés eflorescencia, tenés filtración de humedad. Puede ser:
- Del adentro hacia afuera: El agua de la pileta se está filtrando por microfisuras en el revestimiento y saliendo por la pared externa.
- Del afuera hacia adentro (Presión negativa): Muy común en Mendoza. La humedad del suelo (jardín, riego) empuja hacia adentro del muro de la pileta.
¿Cómo se elimina?
Lo estético es fácil de sacar, pero si no curás la enfermedad, vuelve a salir.
- Limpieza Ácida: Se usa una mezcla de agua y ácido muriático (10:1) y se cepilla con fuerza. ¡Cuidado! Es peligroso y requiere equipo de protección.
- Hidrolavado: Para remover los residuos sueltos.
- Sellado (La Solución Real): Una vez limpio y seco, hay que aplicar bloqueadores de humedad o renovar el impermeabilizante.
Diferencia con el Sarro
El sarro (carbonato de calcio) viene del agua dura y se pega por todos lados (como una lija). La eflorescencia (salitre) sale "desde adentro" de las juntas o grietas y suele ser más polvorienta o cristalina.