Llegás a una pileta, sentís ese olor penetrante a "natatorio" y pensás: "¡Uf, se les fue la mano con el cloro!". Te metés y salís con los ojos rojos. ¿La conclusión lógica? Mucho cloro. ¡FALSO!
La Verdad Técnica
Una pileta sana, limpia y bien clorada NO TIENE OLOR. El "olor a piscina" es causado por las Cloraminas (Cloro Combinado).
¿Qué son las Cloraminas?
Cuando el cloro ataca la suciedad (sudor, orina, cosméticos, nitrógeno), se "gasta" y muere abrazado a esa suciedad. Ese residuo muerto se llama Cloramina.
- La Cloramina HUELE MAL.
- La Cloramina IRRITA los ojos y la piel.
- La Cloramina NO DESINFECTA.
Si hay olor, significa que tenés muchas "bajas" en tu ejército de cloro y quedan pocos soldados vivos (Cloro Libre) para defenderte.
¿Cómo se soluciona? (La Paradoja)
Para sacar el olor a cloro... ¡Tenés que echar MÁS CLORO!
Parece una locura, pero es química pura. Necesitás hacer un tratamiento de choque (Shock) para alcanzar el "Punto de Quiebre" (Breakpoint). Tenés que agregar suficiente cloro nuevo (fresco) para oxidar y quemar todas esas cloraminas muertas. Una vez que las quemás, el olor desaparece y el agua queda pura de nuevo.
Paso a Paso para eliminar el olor
- Medí el pH y ajustalo a 7.2. (Si no, el shock no sirve).
- Esperá al atardecer (sin sol).
- Agregá una dosis de Cloro Líquido o Granulado Rápido (Triple de la dosis normal).
- Filtrá durante 4 horas.
- A la mañana siguiente: ¡Magia! El olor se fue y el agua brilla.
La solución definitiva: Cloración Salina
Los equipos de cloración salina destruyen las cloraminas automáticamente cada vez que el agua pasa por la celda. Por eso las piletas con sal nunca tienen olor feo ni irritan los ojos.