Llega noviembre, vaciás la pileta, la pintás con el rodillo nuevito, queda brillante e inmaculada. La llenás de agua y a los 30 días la decepción: aparecen ampollas en el piso, las paredes se descascaran y el agua se llena de hojuelas azules flotando. ¿Te suena familiar? El problema casi nunca es "la marca de la pintura". El problema es lo que hiciste (o dejaste de hacer) antes de abrir la lata.
1. El villano oculto: El Sarro y el "Verdín"
A simple vista tu pileta puede parecer limpia después de un hidrolavado suave, pero el agua de Mendoza es "dura", es decir, contiene altísimos niveles de minerales disueltos que se incrustan microscópicamente en los poros del cemento o de la pintura vieja.
Si pintás sobre esa capa mineral (sarro) o sobre residuos de cremas solares y algas microscópicas (verdín), la pintura nueva nunca tocará el hormigón. Se adherirá al polvo. Cuando el agua la toque, levantará esa suciedad, llevándose la pintura consigo en forma de escamas.
La regla de oro: Ácido Muriático
Una pileta no se pinta si antes no recibió un tratamiento de mordiente. Esto se logra aplicando una solución rebajada de ácido muriático en paredes y piso, refregando con cepillo duro. Esto produce una efervescencia que "come" las sales minerales y abre los poros del cemento viejo para que la resina de la pintura nueva se ancle profundamente. Luego debe enjuagarse exhaustivamente y dejar secar impecablemente.
2. Mezclar el agua y el aceite (Pintura vs Caucho)
Existen tres familias grandes de pinturas para piscinas: Acrílicas (al agua), base caucho acrílico y clorocaucho (al solvente). El peor error estructural que podés cometer es repintar con una base diferente a la que ya tiene la pileta sin haber retirado el 100% de la capa anterior.
- Si tu pileta tenía caucho clorado (solvente), no podés ponerle encima una pintura acrílica al agua. El solvente "se comerá" a la base acuosa y la englobará como chicle en cuestión de días.
- Solución: Si no sabés qué pintura tenía, en MendoPool realizamos una prueba química en un rincón con un diluyente. Si la pintura vieja se ablanda, es al solvente. Si no reacciona, es al agua.
3. Humedad residual (Ampollas / Globos)
¿Notaste "burbujas" infladas en las paredes que al apretarlas largan agua? Eso es humedad negativa o atrapada.
Ocurre cuando se vacía, se limpia pero no se deja secar la losa el tiempo suficiente (a veces requiere varios días de sol en primavera). Si pintás sobre el cemento "aparentemente seco" por fuera pero húmedo en su núcleo, al llenarla de agua y recibir el calor del sol extremo mendocino, esa humedad intentará evaporarse hacia el exterior, pero chocará con la película elástica de tu pintura plástica, empujándola e inflándola hasta reventarla.
4. Capas sobre capas (El "Efecto Milanesa")
Pintar la pileta religiosamente todos los años, año tras año, NO es una buena práctica.
La suma de 5, 8 o 10 capas de pintura una sobre otra genera un grosor tal que bloquea por completo la respiración mínima del cemento. El conjunto se vuelve pesado, rígido y pierde adherencia elástica ante la amplitud térmica. Tarde o temprano, la capa 8 se despega de la capa 2, llevándose costras gruesas de pintura al fondo del agua.
¿Qué hacer frente a docenas de capas viejas descascaradas?
No rasquetees lo que está "flojo" para darle textura e intentar taparlo con más pintura nueva. Es un arreglo de 2 meses. La única solución técnica real (y definitiva) es el Decapado Mecánico o Arenado de la totalidad del vaso de la piscina para llegar al hormigón virgen de la losa base. Una vez en el cemento puro original, se curan las posibles microfisuras descubiertas y recién ahí se aplican dos manos perfectas desde cero.
¿Harto de tirar plata en tachos de pintura?
En MendoPool evaluamos el estado de las capas existentes. Si amerita, realizamos hidroarenado decapante, sellado de poros y aplicamos recubrimientos de caucho premium con procesos industriales para que te olvides de volver a pintar por 4 a 5 años reales.
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